martes, 29 de septiembre de 2015

Cinco alimentos que provocan estrés



Es apenas obvio que con el acelere que vivimos a diario, el estrés haya pasado a ser parte de nuestra rutina, pero, ¿sabías que ciertos alimentos pueden producirnos aquel estado de ansiedad y desasosiego?, ¡como si no fuera suficiente con los problemas que tenemos que afrontar en el día a día! En el presente post te vamos a decir cuales son aquellos alimentos que te pueden poner los nervios de punta, después no digas que no te avisamos. 

Ten en cuenta que ciertas comidas pueden producir al comienzo cierta sensación relajante, no obstante, a medida que pasan los minutos terminas por experimentar una completa alteración de nervios. Es cierto que las grasas saturadas, los azúcares y los almidones pueden hacernos sentir bien por un tiempo, sin embargo, de acuerdo con el sitio de noticias http://www.eltiempo.com/, estos elementos, al ser consumidos, producen en el cerebro una sustancia conocida como dopamina, que es la misma que se produce cuando se consumen drogas. 


¿Cómo atacan las grasas saturadas nuestros estados de ánimo?

Image by Pedro Valle Luna


Al consumir de forma exagerada este tipo de grasas corres el riesgo de sufrir de obesidad y de sobrepeso, además de padecer otras dolencias como enfermedades cardiacas y algunos tipos de cáncer como el de mama y de páncreas. No obstante, al resultar tan adictivas, las personas recurren a ellas en los momentos de mayor ansiedad sin ser conscientes de que están clavándose más hondo la propia puñalada. De acuerdo con algunos estudios recientes, la grasa desencadena una serie de señales que alteran la forma en que el cerebro enfrenta situaciones relacionadas con el estrés y el metabolismo; el cuerpo comienza a segregar mucho cortisol (conocido como  la hormona del estrés), lo que afecta significativamente el corazón, además debilitar el sistema inmunitario y la memoria. Por lo visto hasta aquí quizás te interese llevar una dieta baja en grasa


Dulce y adictiva azúcar

La glucosa trabaja de forma similar a como lo hacen las grasas saturadas en nuestro organismo. Este componente es señalado como principal responsable en nuestros cambios de humor, en nuestros estados de estrés y de ansiedad. ¿Pero cómo un nutriente que, supuestamente, nos proporciona energía nos hace sentir fatal después? Pues precisamente porque la energía que nos proporciona es ficticia; cuando comemos más de lo aconsejable, lo que sobra es almacenado en pequeñas cantidades en el hígado y en los músculos en forma de una molécula llamada glucógeno. Si el exceso es demasiado elevado se transforman en grasas para un almacenaje más duradero. La energía que experimentamos es producto de un aumento repentino de la glucosa, lo que hace que también suban los niveles de adrenalina, hormona del estrés que hace que nos sintamos agotados y sin fuerzas. 


La controvertida sal

Es verdad que muchos de nuestros alimentos no sabrían igual sin esta sustancia, no obstante, al parecer de los expertos, son más los problemas que genera que los beneficios. Para nuestro caso en particular, cuando ingerimos una cantidad exagerada de sal corremos el riesgo de experimentar un aumento en nuestra presión arterial, con lo que también estaremos acelerando el ritmo sanguíneo, afectando de esta forma nuestra salud.  Es importante que sepas que todos los alimentos presentan sal de forma natural, por eso, cuan do decides hacer uso de su versión artificial estás ingiriendo más de lo que tu organismo necesita; para corregir esto puedes aderezar tus comidas con otras sustancias como el jengibre. 


Alcohol para desahogarse

Eso de que las bebidas alcohólicas ayudan a olvidar las penas es una mentira que todo mundo sabe pero que muchos se empeñan en creer. Pero no solo no quita las penas; ¡las profundiza! Cuando se nos va la mano con el trago vamos a experimentar mayor estado de ansiedad y de estrés, lo que explica que muchas personas se tornen agresivas después de haber bebido algunas cuantas copas. Según nos lo explica el sitio http://mexico.cnn.com/, las personas que presentan cuadros de ansiedad son más proclives a desarrollar una dependencia al alcohol. No en todos los casos se presenta el mismo fenómeno, hay quienes tienen más tolerancia a las bebidas alcohólicas y pueden manejar mejor sus efectos, de todas maneras, no es algo que quisiéramos experimentar.


La cafeína nos mantiene despiertos…y más estresados

En algunos países, las pausas en el trabajo se usan para departir con los compañeros alrededor de una buena taza de café, o tinto, o pintado, dependiendo del lugar donde se esté. ¿Qué acaso no están suficientemente estresados en la oficina para alimentar a la bestia con una taza de cafeína pura? La cafeína (ya sea que provenga del café o de las bebidas refrescantes) ejerce sus efectos sobre el sistema nervioso, aumentando así la presión arterial, agravando la ansiedad y entorpeciendo el sueño, entre otros “estimulantes” efectos.