viernes, 6 de noviembre de 2015

Cuida tu salud mental



Este es un mundo competitivo, exigente y, si se quiere, cruel, pero no por eso vamos a dejar que las cosas negativas dominen nuestros sentimientos y afecten nuestras decisiones. No obstante, el estrés diario hace que muchas personas caigan en depresión, ansiedad y otras afecciones que pueden menoscabar su rendimiento laboral y sus relaciones interpersonales. A continuación vamos a tratar el tema de la salud mental; ¿Qué hábitos nos ayudan a conservar la serenidad en medio de la presión constante a la que nos vemos expuestos? Vamos a verlo.


 Image by Matthew Fultz

Uno de los factores que, indudablemente, influye en los estados bajos de ánimo es el sedentarismo. La quietud, queridos amigos, hace que la mente se disperse y comience a pensar cosas y a vagar y cuando menos nos damos cuenta ya estamos envueltos en la telaraña de nuestros propios pensamientos (Lee nuestro artículo sobre la bipolaridad). Empieza por  perderle el miedo al ejercicio; comienza por las rutinas básicas: caminar, montar en bici o trotar en las mañanas. Deja que entre nuevo aire a tus pulmones, tu cuerpo y tu mente te lo van a agradecer.

¡Pilas con la obesidad!, y no solamente por lo que le puede representar a tu salud física; según el sitio http://www.muyinteresante.es/salud/articulo/iel-exceso-de-grasa-encoge-el-cerebro, el exceso de grasa puede encoger el cerebro, y eso significa que la memoria se va a ver afectada, también se van a presentar inconvenientes a la hora de tomar decisiones, planear, organizar, poner atención y recordar con detalle. El exceso de grasa nos hace más vulnerables a la demencia.

Es irónico, pero en un mundo tan globalizado y tan interconectado encontramos a mucha gente sola. Las nuevas tecnologías son muy útiles, pero el departir con amigos es un estímulo mayor que estar hablando a través del chat. Según algunas investigaciones, estar casado o vivir en pareja disminuye en un 50% el riesgo de padecer Alzheimer o demencia, por lo tanto comienza a reconsiderar el tema de tu soltería, tal vez, a la larga, no resulte una buena idea.

Cuando estamos solos, como ya vimos, buscamos compañía en sitios como las redes sociales. La televisión también pasa a ser otro aliciente pasajero que nos ayuda a capotear las horas vacías. Muchas veces ni nos fijamos en lo que están presentando, el solo ruido del aparato nos distrae y nos aleja de nuestra realidad. En realidad, la televisión funciona como una especie de droga; no solo dejamos escapar un tiempo importante con nosotros mismos sino que también vamos a experimentar problemas de sueño que con el tiempo van a ocasionar otro tipo de problemas. ¿La solución? Lee un libro, si no tienes un autor favorito Franz Kafka podría ser un buen compañero en tus noches solitarias.

Los seres humanos estamos pensando constantemente, por nuestra mente pasan mil y un pensamientos y tanto “tránsito” mental puede hacer que perdamos la calma. Si bien no puedes dejar de pensar, trata de controlar aquello que piensas. Medita en tus momentos de soledad; piensa en las cosas positivas y deja de lado los pensamientos amargos que te generan resentimientos y odios. Ora, reza, canta en tu interior, llena tu mente con cosas que aporten a tu crecimiento integral, la comida chatarra no es la única que entra a nuestro organismo por la boca.

Considera tus intereses, y de acuerdo a tus gustos particulares busca personas que compartan tus mismas aficiones. Puede ser un club de lectura, de cocina o de cine, el estar con más gente mientras haces eso que tanto te gusta te puede ayudar a sentirte mejor contigo mismo y a dejar de lado la ansiedad, al fin y al cabo, “el hombre no es una isla solitaria”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario